El enigmático Peacock-Pie para guitarra de Ernesto Halffter

La primera noticia que tuve sobre Peacock-Pie de Halffter fue a través de un interesantísimo artículo de Javier Suárez-Pajares*Javier SUÁREZ-PAJAREZ: la guitarra en el entorno de la generación del 27, aquellos plateados años, en Eusebio RIOJA (ed.), La guitarra en la Historia, vol. 8. Córdoba: ediciones La Posada, 1997 publicado en el volumen 8 de “La guitarra en la Historia”. En él se analiza el proceso de renovación del repertorio guitarrístico en los años veinte del pasado siglo; el hito que supuso, en este contexto, la aparición del Homenaje a Debussy para guitarra de Manuel de Falla y el autor nos ofrece abundante información acerca de las nuevas obras estrenadas en aquellos años por guitarristas como Andrés Segovia, Miguel Llobet o Sainz de la Maza. Yo conocía prácticamente todas las obras que se citaban en el artículo, pero no había leído nada acerca de Peacock-Pie de Halffter. Para mí su existencia representaba una novedad. La circunstancia de no haber sido publicada nunca y, sobre todo, el calificativo de “enigmática” que le atribuía Javier Suárez-Pajares no hicieron más que acrecentar mi curiosidad por conocer esta pieza. Aún recuerdo aquella tarde en una cafetería de Écija donde leí el artículo por vez primera  –en aquellos años, finales de los noventa, trabajaba como profesor en esta localidad sevillana- y cómo entonces, aún sin ser consciente del todo, empezó a fraguarse mi idea de recuperar esta obra y, quizá, hasta la grabación de mi CD “Aljibe de Madera” con el repertorio de los inicios de la carrera de Andrés Segovia, trabajos ambos que no se materializaron sino muchos años después, en el 2012.

Programa del estreno de Peacock Pie

Programa del estreno de Peacock Pie

¿Qué sabemos de esta obra?

El Peacock Pie de Halffter consta de tres pequeñas piezas, Serénade, Valse y Petit marche. Su estreno corrió a cargo de Andrés Segovia en su histórico concierto del Teatro de la Comedia de Madrid, el 17 de diciembre de 1923. En aquel recital Segovia presentó también por vez primera en público el Romancillo de Adolfo Salazar, la Sonatina de Federico Moreno-Torroba y la Sevillana de Joaquín Turina. No tenemos constancia de que la obra de Halffter se tocase en alguna otra ocasión tras su estreno, ya sea por Segovia u otro guitarrista, y nunca se publicó en su versión de guitarra. Decimos versión de guitarra porque el autor hizo una adaptación de esta obra para piano a cuatro manos sin referencias a su origen guitarrístico y bajo el nuevo título de Tres piezas infantiles, y ésta sí fue publicada, en la UME en 1925. Aunque había sospechas sobre la posible relación entre ambas obras, Peacock-Pie y Tres piezas Infantiles, no es hasta la aparición de un manuscrito autógrafo de Segovia de la primera pieza del tríptico, Sérénade, cuando definitivamente se pudo comprobar que la composición pianística era, en realidad, una adaptación de  la versión original para guitarra.

Para quien esté interesado en conocer más detalles sobre esta obra le recomiendo leer el estupendo artículo que Leopoldo Neri*Leopoldo Neri: “Peacock-Pie para guitarra (1923), de Ernesto Halffter”, Roseta, 3 (2009) ha publicado en la revista Roseta nº 3. En él además se reproduce el manuscrito autógrafo de Segovia al que hemos hecho referencia antes.

Portada del ms segoviano

Portada del ms segoviano

A partir de esta información me planteé dos preguntas: 1ª) puesto que la versión para guitarra del autor está perdida ¿Es posible reconstruir completo el Peacock-Pie guitarrístico a partir del manuscrito segoviano de la primera de las tres piezas y la versión para piano a cuatro manos del compositor? y, 2ª) ¿Por qué Segovia no volvió a tocar en público esta obra y por qué no la publicó ni grabó?

Empecemos por la segunda pregunta.

Andrés Segovia y Ernesto Halffter

En mi opinión Andrés Segovia se desentendió de Peacock-Pie tras su estreno por dos razones fundamentalmente:

1ª) El caracter infantil y humorístico de estas piezas, unido a su modernidad, las situaban lejos de los gustos estéticos de Segovia, quien quizá las estrenó por compromiso. La respuesta tímida del público ante esta obra que, según las crónicas periodísticas que se recogen en los artículos de Suárez-Pajares y Neri, fue sin embargo muy entusiasta con la música de Moreno-Torroba, hizo el resto. Segovia no podía construir su carrera sin tener en cuenta los gustos del público de su tiempo, a pesar de los consejos y las opiniones de un personaje tan influyente como Adolfo Salazar, que no dudó en destacar el valor de la música de Halffter y en señalar que es música dirigida a “los inteligentes, a las gentes de más fino espíritu…”, en una clara alusión a la templada recepción de la obra por el público.

2ª) Entre ambos músicos surgieron desavenencias personales que podemos adivinar en este elocuente fragmento de una carta de Segovia dirigida a su amigo el compositor mexicano Manuel María Ponce:*Carta de Segovia a Ponce. Sin fechar. Transcrita en Miguel Alcázar (ed.): The Segovia-Ponce letters, Columbus: Orphée. 1989, p.98.

[…] Halfter (sic) está profundamente dolido conmigo porque alguien le ha dicho que mi odio hacia él es tan feroz que no me he detenido ni en la infamia de divulgar que está viviendo a costa de su mujer, en el mal sentido de la idea. ¿Me has oido (sic) tú decir alguna vez semejante cosa? Yo juzgo su obra sincerisimamente (sic) , y asi (sic) se lo he dicho a Falla, es mas: (sic) tambien (sic) es probable que me haya hecho eco de lo que todo el mundo afirma sobre la naturaleza del sentimiento que inspira a Salazar su entusiasmo por Halfter (sic). Pero meterme a inventar una calumnia tan gratuita sobre su mujer, a quien no conozco y complacerme en divulgarla… tu (sic) sabes que ese no es mi sistema. […]

La reconstrucción del Peacock-Pie para guitarra

La aparición del manuscrito autógrafo de Segovia de la primera de las piezas del Peacock-Pie nos ha permitido, comparándolo con la primera de las piezas de su adaptación pianística, apreciar el trabajo de expansión de la textura que realiza el autor para convertir una estilizada y esencial obra para guitarra –con todas las limitaciones de escritura que este instrumento encierra– en una convincente pieza para piano a cuatro manos.  La senda quedó marcada, así que el trabajo que me propuse en 2012 fue el de reconstruir las tres piezas a su medio original, la guitarra, en un recorrido a la inversa, ideal y especulativo, que podéis apreciar en la grabación que comparto a continuación y que publiqué en mi segundo trabajo discográfico, Aljibe de Madera, homenaje a Andrés Segovia.

Portada y contraportada del CD "Aljibe de Madera, homenaje a Andrés Segovia"

Portada y contraportada del CD “Aljibe de Madera, homenaje a Andrés Segovia”

Sérénade

Respecto a la primera de las piezas, la que se conserva en el manuscrito segoviano, Leopoldo Neri en su interesante artículo nos comenta lo siguiente:

 Este manuscrito tiene la particularidad de ser una realización personal del intérprete a partir de un original del compositor. Al no conservarse esa fuente primaria, no podemos asegurar si la “Sérénade” es una copia literal de la versión original de Halffter o una adaptación del propio intérprete.

El razonamiento de Neri es intachable y, en efecto, no podemos saber hasta qué punto el manuscrito de Segovia responde a las intenciones del autor. Sin embargo me gustaría expresar mi hipótesis. Comparando la versión guitarrística de  Segovia con la versión pianística podemos adivinar dos intervenciones del guitarrista: por un lado, la realización de soluciones técnicas para permitir una mayor fluidez, como supresión de notas, cambios de registro, digitaciones que permiten gestos técnicos como el portamento para favorecer el legato, etc… y por otro, intervenciones de tipo estético, evidenciadas, sobre todo, en la repetición de grupos de compases, y en la repetición de la pieza completa mediante un Da Capo, repeticiones que no aparecen en la versión de piano. Podemos inferir que  Segovia no estaba cómodo con la excesiva brevedad de la pieza e intentó expandirla mediante el uso de las repeticiones.

Detalle del manuscrito autógrafo de Segovia

Detalle del manuscrito autógrafo de Segovia

Edición de Javier Riba

detalle de la dición de Javier Riba

En mi edición de la primera pieza, que comparto con todos vosotros en el siguiente enlace, he optado por respetar la forma original de la versión pianística, sin añadir las repeticiones segovianas, y he implementado los detalles de dinámica y agógica, así como la indicación de tempo de dicha versión.

La partitura se puede descargar aquí.

El día 4 de mayo de 2012 las tres piezas del Peacock-Pie volvieron a sonar a la guitarra en concierto 88 años después de su estreno. Fue en el recital que ofrecí en el salón de actos del CPM de La Rioja, en Logroño. No puedo disimular la emoción de dar vida en el escenario a esta enigmática pieza. Ojalá algún día aparezca la versión guitarrística original de Halffter. Entre tanto, sirva este trabajo para poner en valor una de las aportaciones más originales del repertorio español para guitarra de los años veinte del pasado siglo.

recital

Recital de Javier Riba en Logroño

 

 

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