Presentación del libro “Miguel Llobet” en el Festival de la guitarra de Córdoba

El pasado día 6 de julio de 2016, en el marco del Festival de la Guitarra de Córdoba, presenté el libro Miguel LLobet, del Romanticismo a la Modernidad, volumen nº 14 de la Colección Nombres Propios de la Guitarra. Este libro recoge las conferencias que se pronunciaron el año pasado con motivo de las Jornadas de Estudio dedicadas a Llobet. Creo que estamos ante una de las publicaciones más relevantes de cuantas ha auspiciado el Festival, tanto por la oportunidad de dedicarlo a Llobet –una de las figuras más importantes aunque desconocidas de la historia de la guitarra– como por los contenidos y autoridad de los ponentes. El trabajo de edición ha sido arduo pero el resultado bien merece la pena. Me siento muy satisfecho de haber participado en una contribución tan notable a la historiografía guitarrística. Espero que os resulte interesante.

PORTADA LIBRO 2016

Comparto el Prólogo que he escrito para el libro en el que adelanto algunas ideas y doy cuenta de los contenidos del mismo:

PRÓLOGO

Javier RIBA (Ed.): Miguel Llobet, del Romanticismo a la Modernidad, vol. 14 de la colección Nombres Propios de la guitarra. Córdoba: IMAE, Gran Teatro, 2016.

La figura y la obra de Miguel Llobet se encuentran en proceso de revisión. La historiografía, toda vez que opera selecciones de la realidad para articular un discurso a veces lineal, ha situado al genial guitarrista catalán en un lugar secundario, al menos en relación a su antecesor y sucesor inmediatos, Francisco Tárrega y Andrés Segovia, respectivamente. En mi opinión esta visión de Llobet obedece a varios factores y, en primer lugar, al contexto histórico de su fallecimiento: la Guerra Civil española. La penuria material e intelectual que asoló a España en los años siguientes a la contienda hacía muy difícil cualquier intento de vindicación del artista, máxime al tratarse de una personalidad asociada a la cultura catalana, en una España que se cerraba ideológicamente en torno a una fuerza centrípeta. En segundo lugar, no podemos pasar por alto que su obra compositiva es, en conjunto, reducida y ha tenido, hasta tiempo reciente, una difusión parcial, local y muy limitada. Un legado compositivo más amplio y mejor divulgado hubiera, sin duda, contribuido a erigir una más sólida figura de Llobet. Por otra parte el guitarrista catalán manifestó rasgos distintivos de su genio en el arte de la interpretación y la improvisación –ambos aspectos inaprensibles si no se proyectan al futuro a través de registros fonográficos de una calidad técnica aceptable– y también destacó en el arte de la transcripción, oficio este último considerado tradicionalmente como menor. La impermeabilidad de su archivo personal (partituras, correspondencia, programas de concierto, etc.), que ha permanecido oculto o inaccesible hasta hace muy poco tiempo, ha condenado al silencio sus hitos profesionales. Por último, y para cerrar el círculo de su sino adverso, algunos testimonios –especialmente elocuentes los de Segovia y Paquita Madriguera– nos han dibujado a Llobet como un personaje perezoso, técnicamente falible y de temperamento débil y nervioso: muy lejos de esa visión mitificada con la que se construye a un “Maestro” en el ideario colectivo. La conjunción de todos estos factores condenaban al personaje a cierto olvido. Llobet, en definitiva, se nos había transmitido como el autor de unas bellas armonizaciones de canciones catalanas –su obra mejor divulgada– y su figura quedaba difuminada en una postal a la sombra de Tárrega y Segovia, entre ecos de danzas de Granados y serenatas de Albéniz.

Sin embargo todo esto empezó a cambiar. Bruno Tonazzi publicó en 1966 su ensayo Miguel Llobet, Chitarrista dell´Impressionismo, el primer monográfico dedicado al guitarrista. En 1989 una cuidada edición de Ronald Purcell, para la casa Chantarelle, ponía a disposición de la comunidad guitarrística internacional la obra para guitarra de Llobet (obras originales, arreglos y transcripciones). No era la obra completa –faltaban fundamentalmente algunas de sus transcripciones más interesantes– pero sin duda esta publicación permitió valorar la obra de Llobet en su conjunto y facilitó que algunas de sus composiciones fueran integrándose en los repertorios de los intérpretes actuales. Fue precisamente en el campo del concertismo y la discografía, con artistas como Carles Trepat y Stefano Grondona, como Llobet se nos reveló en todo su potencial. Y este movimiento de recuperación ha venido en cierta manera de la mano de la revalorización de las guitarras históricas; la consideración de Llobet –caso similar nos parece el de Julián Arcas– se ha beneficiado de la potente revitalización del universo de las guitarras de Antonio de Torres. La adquisición en 2015 por parte de la administración catalana del archivo del guitarrista que se conserva ahora en el Museo de la Música de Barcelona ha significado, sin duda, el último y necesario paso para acercarnos cabalmente a su dimensión humana y artística.

En este contexto, que he trazado de una manera muy resumida, hay que situar la idea de dedicar en 2015 las Jornadas de Estudio del Festival de la guitarra de Córdoba a la figura de Miguel Llobet. Este libro es el resultado del aquel encuentro. Y es un libro, en mi opinión, que viene a aportar algunos aspectos importantes en este proceso de revalorización del personaje. El profesor Josep Maria Mangado, máximo especialista de la guitarra en Cataluña, nos detalla en su artículo las claves que permiten trazar el recorrido biográfico y artístico del personaje. Para ello recurre a una amplio apoyo de referencias hemerográficas y documentales e ilustra su discurso con un no menos generoso empleo de fotografías de su archivo digital personal, algunas inéditas. El artículo de Mangado que publicamos aquí incluye además unos útiles anexos con el catálogo de la obra de Llobet y una cronología del personaje. Por su parte, la profesora Elena Torres ahonda en la relación entre el guitarrista catalán y el compositor andaluz Manuel de Falla, de quien es una reputada especialista. Hay que señalar que la colaboración entre ambos músicos propició uno de los capítulos más interesantes de la guitarra española: el Homenaje a Debussy, la única obra para guitarra del gaditano y cuya trascendencia en la renovación del repertorio fue decisiva. Precisamente a esta composición dedica Javier Suárez-Pajares el artículo que presenta en este libro. El profesor Suárez-Pajares, que lleva reflexionando muchos años sobre la historia de la guitarra en el contexto de la música española, ha sobrevolado esta composición en diversos trabajos anteriores y ahora nos propone cerrar el círculo de sus consideraciones y descubrimientos a través de un nuevo reto personal: desvelar el espíritu de Llobet que habita en aquellos compases de Falla. Por último, el libro se completa con una aportación que estimamos redondea el viaje que hemos iniciado aquí. El guitarrero canadiense John Ray, en colaboración con Antonio Manjón, nos describe las guitarras que pertenecieron a Llobet, fruto de un trabajo de investigación más amplio que viene desarrollando en el Museo donde se conservan estos instrumentos. La importancia de Llobet en el campo de la organología es un capítulo aún poco explorado. En definitiva: este libro que tiene ahora en sus manos, apreciado lector, nos acerca al artista que, heredero de la tradición guitarrística española del XIX, supo iluminar con su talento, su sensibilidad y su pericia técnica, las fracturas de un universo en decadencia, el romanticismo, coadyuvando a situar a la guitarra y su música en los albores de la modernidad.

No quiero terminar este prólogo sin agradecer a las personas que hacen posible el Festival de la Guitarra de Córdoba su apuesta firme por estas Jornadas y su eficiencia en todo lo relativo a su organización y, en especial, a Ana Linares y Estrella Sánchez. También al numeroso público que nos acompañó los días 2, 3 y 4 de julio de 2015 en la sede de las conferencias, la Sala Vimcorsa. Ah, y gracias a la estupenda guitarrista Rosa Borrego, por interpretar conmigo, con ocasión de la conferencia de la Profesora Elena Torres, ese alucinante arreglo para dos guitarras que realizó Llobet de Cubana de Falla. Hay momentos que parecen detenidos en el tiempo.

Javier Riba

20-V-2016

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